Infección de las Vías Urinarias

(Urinary Tract Infection)

También indexado como: Cistitis, Infección de las Vías Urinarias, ITU, UTI

Las infecciones de las vías urinarias son infecciones de los riñones, la vejiga y la uretra.

Cuadro resumen

Clasificación Vitaminas, suplementos y hierbas
2estrellas

Arándano rojo

Bromelina

1estrella

Abedul

Arándano (Blueberry)

Buchu

Carrizo

Cola de caballo

Enebro

Espárrago

Gatuña

Gordolobo

Levístico

Llantén

Multivitaminas y minerales

Ortiga

Perejil

Rábano picante

Sasafrás

Sello de oro

Té de Java

Uva de Oregon

Uva de oso

Vitamina A

Vitamina C

3estrellas Información científica confiable y relativamente consistente que muestra un beneficio importante para la salud.

2estrellas Estudios contradictorios, insuficientes o preliminares que sugieren la existencia de algún beneficio para la salud, aunque sea mínimo.

1estrella La hierba está respaldada principalmente por el uso tradicional, o bien, la hierba o el suplemento tienen poco respaldo científico o presentan un beneficio mínimo para la salud.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de las infecciones en las vías urinarias por lo general se inician repentinamente e incluyen micción frecuente que es irritante o arde, necesidad persistente de orinar, incluso después de que se ha vaciado la vejiga, y cólico o presión en la parte baja del abdomen. Se presenta con frecuencia en la orina un olor fuerte o poco común y puede verse un tanto turbia. En las infecciones más graves también pueden presentarse fiebre, escalofríos, dolor en la espalda por abajo de las costillas, náusea, vómito y diarrea.

¿Cómo se trata?

Pueden usarse medicamentos de venta sin receta que contengan phenazopyridine (Azo-Standard®, Prodium®) para aliviar el dolor, el ardor y la urgencia, pero no sirven para tratar la infección.

Por lo general se emplean antibióticos orales para tratar las infecciones no complicadas; los que más se utilizan son la combinación de trimethoprim/sulfamethoxazole (Bactrim®, Septra®) y las fluoroquinolonas, como levofloxacin (Levaquin®), ciprofloxacin (Cipro®) y ofloxacin (Floxin®). También puede emplearse una cefalosporina de tercera generación, cefixime (Suprax®), y la tetraciclina doxycycline (Vibramycin®).

En infecciones más graves pueden usarse antibióticos intravenosos, como los aminoglucósidos gentamicin (Garamycin®) y tobramycin (Nebicin®, Tobrex®).

Suplementos nutricionales que pueden ser beneficiosos

Hierbas que pueden ser beneficiosas

Cambios en la dieta que pueden ser beneficiosos

Otros enfoques

Referencias para el artículo

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